La población de la Serranía creció en la última década gracias a la inmigración

Martes, 21 de Febrero de 2012




Martes, 21 de febrero de 2012

 

La inmigración ha atenuado el decrecimiento poblacional y su progresivo envejecimiento en comarcas del interior de la provincia de Valencia como la Serranía, el Valle de Cofrentes-Ayora o la Plana de Utilel-Requena. Esto es lo que recoge el estudio “El impacto de la inmigración en las comarcas del interior de la Comunitat Valenciana” elaborado por el Observatorio Valenciano de la Inmigración (OVIM), dependiente de la Conselleria de Justicia y Bienestar Social.

 

En el estudio se recogen ejemplos de pueblos del interior de la provinciadonde se ha perdido población desde la década de los 60 como Villar del Arzobispoademás de Chóvar, Cortes de Arenoso o Lucena del Cid en la provincia de Castellón o Beniarrés o Penáguila en Alicante.

 

Según el estudio, que se centra en 17 comarcas del interior, existen dos comarcas –l’Alt Maestrat y Els Ports- en las que, a pesar de la llegada de inmigrantes, su población decreció en este período. En diez comarcas (Alto Mijares, Canal de Navarrés, Alto Palancia, Alcalatén, Rincón de Ademuz, Vall d’Albaida, La Costera, Alto Vinalopó, El Comptat y l’Alcoià) de no haber sido por la inmigración, su crecimiento apenas se hubiera alterado. Por último, en el caso de La Hoya de Buñol y El Vinalopó Mitjà hubiera habido un incremento poblacional considerable, incluso sin la llegada de ciudadanos originarios de otros países.

 

 

Provincia de Valencia

 

En la provincia de Valencia, por grupos de edad se aprecia que casi el 43% de la población residente en el rincón de Ademuz es potencialmente inactiva. En el resto de comarcas valencianas se observa que cuentan con porcentajes más bajos, sobre todo en aquellas comarcas que se encuentran próximas a importantes núcleos urbanos, como es el caso de la Hoya de Buñol y la Costera.

 

En referencia a las edades productivas, la inmigración residente en las comarcas de esta provincia, salvo el Valle de Cofrentes-Ayora donde predominan los británicos, se caracteriza por encontrarse en edades altamente productivas. Así, la presencia de mayores de 65 años de origen extranjero representan entre el 1,35% en algunas comarcas y el 5% de otras.

 

Por otro lado, el proceso de rejuvenecimiento entre 2001 y 2011 no afectó por igual a todas las comarcas de la provincia. De este modo, el estudio del OVIM concluye que seis comarcas han experimentado un rejuvenecimiento de la población y, en cambio, otras dos –el Valle de Cofrentes-Ayora y la Vall d’Albaida- han sufrido un envejecimiento.

 

 

Conclusiones

 

De todos estos datos se desprende que la sostenibilidad de las regiones del interior, que son las más amenazadas por la despoblación, pasa por la llegada de ciudadanos en edades productivas que puedan hacerse cargo de los sectores económicos. En este sentido, el más que probable cambio de tendencia de los flujos migratorios en España y en la Comunitat Valenciana donde los saldos comienzan a ser negativos, hace preveer que las comarcas del interior serán las más afectadas.

 

La despoblación comporta dos situaciones; el envejecimiento paulatino de la población y la pérdida de competitividad frente a las zonas urbanas con mayor densidad empresarial. La inmigración puede llegar a paliar los efectos negativos de la despoblación por lo que resulta necesario, conforme a la valoración del OVIM, revitalizar los sectores productivos de estas comarcas para asegurar la continuidad del sistema económico y demográfico.


Fuente: Generalitat Valenciana

Secciones: Economía y empleo · Comarca ·



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