SVO: “Los animales con menor respuesta de huida han perecido inexorablemente”
Lunes, 09 de Julio de 2012

lunes, 09 de julio de 2012
La Societat Valencianad’Ornitologia (SVO) ha elaborado un documento explicando el daño ambiental de los dos grandes incendios que se han producido en Valencia hace unos días, el originado en Cortes de Pallás y el de Andilla.
En cuanto a animales, la SVO calcula que pueden haberse visto afectadas por los incendios de los últimos días, al menos, 4 especies de anfibios, 12 de reptiles, 25 de mamíferos y 94 de aves.
Muchas pequeñas aves de los ambientes forestales como pinzones, totovías, cogujadas, carboneros, herrerillos, petirrojos, zorzales, escribanos, chotacabras, etc., han perecido también en el incendio, además de sus nidadas, ya que muchas de ellas se encontraban todavía en pleno proceso.
En cuanto a los invertebrados, el número de especies afectadas es difícil de estimar, pero podría ser de varios miles de taxones, especialmente las pertenecientes a grupos como los insectos, caracoles y anélidos. Aparte de los grupos citados, es posible que algunas otras especies también se hayan visto afectadas (por ejemplo, algunos peces u otros animales ligados a ambientes acuáticos que se hayan visto alterados por la acción del incendio).
Según la SVO, es necesario mencionar la afección a los espacios de la Red Natura 2000, que es la red ecológica europea de áreas de conservación de la biodiversidad. El incendio de Andilla ha afectado dos Zonas de Especial Protección para las Aves (Alto Turia-Sierra del Negrete y Sierra Calderona) y dos Lugares de Importancia Comunitario (Alto Palancia y Sierra Calderona). Todos estos espacios han sido designados por albergar especies de fauna de gran interés de conservación, entre las que se encuentran algunas rapaces como el Águila Perdicera, el Águila Real, el Águila Culebrera, el Halcón Peregrino y el Búho Real.
En cuanto a los hábitats designados por la Unión Europea según la Directiva 92/43/CEE, relativa a la Conservación de los Hábitats Naturales y de la Flora y Fauna Silvestres, se han afectado a un gran número de ellos en ambos incendios, destacando, entre otros, los hábitats naturales “Brezales oromediterráneos endémicos con aliaga”, “Matorrales arborescentes con Juniperus sp.”, “Matorrales termomediterráneos y pre-estépicos”, “Bosques de Quercus ilex y Quercus rotundifolia” y “Bosques endémicos de Juniperus”.
Estos hábitats albergan una interesante flora formada por especies mediterráneas autóctonas, que también han sido arrasadas por el fuego: carrascas, enebros, sabinas, brezos, aliagas, jaras, tomillos, romeros, lentiscos, aladiernos, madroños, espinos negros, madreselvas, y un largo etcétera. En las zonas altas de Andilla, Alcublas y Sacañet también han ardido pinos negrales, pinos silvestres y sabinas negrales.
En cuanto a la fauna, sólo algunos individuos de las especies con mayor capacidad de huida (caso de ungulados como el ciervo, la cabra montés, el corzo y el jabalí, además de algunas aves), pueden haber tenido alguna oportunidad para escapar de las llamas. No obstante, las proporciones de ambos incendios han sido de tal magnitud que la huida de muchos animales debe haberse visto seriamente limitada. De hecho, nos consta que han aparecido algunas cabras monteses y otros animales calcinados en los dos fuegos. Miembros de la SVO han recorrido estos días algunos de los parajes afectados, habiendo encontrado una gran cantidad de animales calcinados o asfixiados por el humo, entre los que se encuentran ginetas, ardillas, jabalíes, reptiles, pequeñas aves, rapaces, etc. Los animales con menor respuesta de huida (por ejemplo, muchos mamíferos carnívoros como zorros, tejones, gatos monteses, ginetas y garduñas, además de erizos, conejos, roedores, anfibios, reptiles e insectos), han perecido inexorablemente.
La gran superficie calcinada afectará a corto y medio plazo a las poblaciones supervivientes de numerosas especies. Por ejemplo, pueden verse alteradas las áreas de campeo, alimentación y nidificación de numerosas rapaces, carnívoros y ungulados. Asimismo, las poblaciones de especies cinegéticas como la perdiz, la paloma torcaz, los zorzales, el jabalí y la cabra montés, pueden verse mermadas en amplias zonas al desaparecer la vegetación en la que se refugian, crían y alimentan. Los cotos de caza de las zonas afectadas deberían tener en cuenta esta circunstancia y realizar durante los próximos años una gestión extremadamente sensible y acorde con la peculiar situación en la que han quedado. Además, una presión cinegética excesiva en zonas aledañas no incendiadas, en las que pueden haberse refugiado muchos individuos que huyeron del incendio, podría provocar desequilibrios importantes en las ya mermadas poblaciones de las especies objeto de caza.
El nido de la única pareja de aguilucho cenizo nidificante en la provincia de Valencia, situado en la Sierra Martés, parece haber sido pasto de las llamas. Tres nidos de águila perdicera parecen haberse quemado, dos en elincendio de Cortes y uno en el Andilla, y al menos otras 3 parejas habrían visto alterados sus territorios y áreas de campeo como consecuencia de los fuegos.
La SVOmuestra su “preocupación por el hecho de que la Generalitat Valenciana haya recortado sistemáticamente medios, sobre todo en cuanto a prevención de incendios, sensibilización y educación ambiental. Esta poca sensibilidad es extensiva en general a todas las comarcas de interior y se traduce en cuestiones más estructurales como el abandono rural, el escaso desarrollo y las pocas expectativas de futuro para los jóvenes”.
Piden a la Generalitat “que no abandone el entorno rural que tanto nos aporta cultural, social y ambientalmente a todos los valencianos, mediante el diseño de políticas económicas y ambientales sostenibles que paren el éxodo que están sufriendo estas comarcas y ofrezca un futuro a las generaciones venideras”.
Fuente: Societat Valenciana d’Ornitologia
Secciones: Comarca · Naturaleza · Incendio de Andilla ·


